1 día en Ayllón, Maderuelo, Corral de Ayllón y Riaza



1 día en la zona de Ayllón
1 día en la provincia de Segovia


Hace mucho tiempo que queremos hacer esta excursión pero hasta hoy no habíamos encontrado el momento. ¡Al fin! Salimos pronto de Segovia camino hacia Ayllón, donde llegamos poco después de una hora. Tenemos un día precioso por delante. Aunque ha llovido los días anteriores, hoy está muy despejado, con esa luz tan especial de esta zona. El campo a los lados de la carretera está alfombrado de escarcha pero aún no hay nieve en la sierra. Sólo vemos un poquito en La Pinilla, que no ha sido suficiente todavía para abrir las pistas este año.









AYLLÓN

Aparcamos junto al río Aguisejo, muy cerca del Arco de entrada a la villa medieval (Coordenadas GPS 41,419029, -3,377341). Hace frío. Ha debido de helar aquí esta noche y aún no ha templado. Esperemos que lo haga a medida que avance la mañana. Lo bueno es que no hace nada de aire.
El pueblo está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1973. Empezamos a recorrerlo desde el río. Nos detenemos unos instantes sobre el Puente Romano de piedra. En el agua, un buen número de patos y cisnes se deslizan suavemente.
El Arco de acceso a la Villa es la única puerta que aún queda de las tres que había en la antigua muralla. Está adornado con escudos de antiguas familias ilustres de Ayllón, pero no podemos verlos porque tanto éstos como el arco se encuentras cubiertos por andamios y lonas.
Nada más entrar en el pueblo, a la derecha encontramos el Palacio de los Contreras, mandado construir por Juan de Contreras en 1497. Se conservan en su interior preciosos artesonados en perfecto estado que no podemos visitar hoy, ya que está cerrado. Este personaje fue regidor de Segovia y estuvo presente en la coronación de Isabel la Católica. Llama la atención en la fachada un cordón franciscano con tres blasones inclinados, así como las ventanas, enmarcadas con arcos, guirnaldas y molduras. Se conoce también este palacio como de Don Álvaro de Luna y es que parece ser que en algún momento de su historia fue habitada por el Condestable de Castilla. Posteriormente pasó a ser propiedad de los Marqueses de Villena hasta el siglo XVIII, quienes la habitaban en temporadas de caza.
Continuando el paseo, enseguida llegamos a la Plaza Mayor, rodeada de viejos soportales de madera. A la derecha, destaca la más alta de las espadañas de la Villa, la de la Iglesia de Santa María la Mayor. Al fondo, nos esperan la Iglesia de San Miguel y el Ayuntamiento. Delante de ellos, se levanta La Fuente, mudo testigo de la Historia y del progreso del pueblo. Fue mandada construir en 1892 para conmemorar el IV Centenario del Descubrimiento de América. En lo alto, preside el conjunto el Cerro donde antaño se situaba el desaparecido Castillo. En su lugar, queda la figura de Cristo y la Torre de la Martina, a las que nos acercaremos más tarde.
El Ayuntamiento fue el primer palacio de los Marqueses de Villena y en la fachada todavía permanecen sus escudos.
A la izquierda se levanta la Iglesia románica de San Miguel, del siglo XII, la más importante de la villa, construida en piedra de la zona. Lo que más llama la atención es ese extraño pórtico con balcón añadido cuatro siglos después para que los clérigos asistieran a los actos públicos que tenían lugar en la Plaza. El pórtico terminó convirtiéndose en vivienda, si bien en una restauración posterior se eliminó la vivienda y se dejó la estructura original. En su interior se encuentran las sepulturas de los Marqueses de Villena y el sepulcro de Juan de Contreras.
Frente a la Iglesia, haciendo esquina con la Calle del Pozo, encontramos la Casa de la Torre, aunque no hay torre a la vista. Se trata del edificio civil más antiguo del pueblo, llamada también la Casa Cuartel, por haber tenido ese uso en el pasado. Actualmente, la planta baja está ocupada por una entidad bancaria mientras que en la primera hay un centro de jubilados.
Siguiendo la calle del Pozo, al final de la misma, llegamos a la Casa-palacio del Obispo Vellosillo, de finales del siglo XVI, en la que se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo. Sobre la entrada principal podemos ver el escudo de los Vellosillo así como en cada uno de los balcones y ventanas. Don Fernando de Vellosillo es hijo ilustre de esta villa e intervino como teólogo en el Concilio de Trento en 1562.
Regresamos a la Plaza Mayor y, tomando la calle a la derecha del Ayuntamiento, enseguida llegamos a la Plaza del Ángel del Alcázar, en la que en el siglo XV se asentaba la sinagoga judía y, desde 1701, la Iglesia de Santa María la Mayor. Es la única parroquia que queda de las nueve con que llegó a contar la villa. El soberbio campanario de 40 metros de altura está rematado por una espadaña monumental que consta de seis arcos para seis campanas y en la que una buena colonia de cigüeñas han instalado sus nidos.
Frente a la Iglesia hace esquina con la calle El Parral otra Casa palacio que se cree perteneció a la emperatriz María Eugenia de Montijo, esposa de José Bonaparte III.
Al fondo de la plaza, hacia la izquierda, comienza la Calle Real. Junto al número 4 sale de frente un pasadizo que nos lleva hasta el Cerro, pero no vamos a subir todavía. Hacia la derecha, la Calle Real se prolonga en la Calle del Doctor Tapia. Tomamos ésta.
A pocos metros, en el lado izquierdo, pasamos frente a la Casa del Águila. En el vistoso escudo de su fachada sobresale la cabeza de este animal, el águila de San Juan.
Al final de la calle encontramos el Convento de las Concepcionistas. Hasta hace no muchos años funcionaba como colegio de monjas, si bien en la actualidad ha sido reconvertido como posada rural.
Por esta zona hay varias callejuelas que suben hasta el Cerro. Ahora sí, tomamos una de ellas. La pronunciada cuesta nos acerca a la singular torre almenada de La Martina, visible desde la mayor parte del pueblo. Se cree que esta torre es lo que queda de lo que en tiempos fuera el Castillo de Don Álvaro de Luna. Desde aquí la panorámica del pueblo y sus campos así como de la cercana Sierra de Ayllón es muy bella.
Cerca de la torre se alza también la estatua del Cristo y por la parte de atrás del Cerro, una bajada con escalones nos acerca a Los Paredones, un viejo tapial árabe de gran espesor perteneciente a las antiguas murallas.
Continuamos bajando hacia el pueblo. Pasamos por una zona de cuevas que son usadas como bodegas.
En la Plaza Mayor algunos de los bares han sacado mesas al sol, que ya va calentando. Es hora de hacer un alto disfrutando de la panorámica.
Tras el descanso, desandamos el camino hacia el río dejando atrás el palacio de los Contreras y el Arco. Al otro lado del Aguisejo nos asomamos al Hospital del Santo Espíritu (41,41903, -3,37854). Fundado en el siglo XVI como orfanato y hospital, actualmente es utilizado como residencia de ancianos.
Extramuros, a 1 km más o menos, nos acercamos hasta el Convento de San Francisco (Coordenadas GPS 41,42697, -3,38150) llamado popularmente “El Exconvento”. Hoy en ruinas y en un recinto de propiedad privada, se atribuye a San Francisco de Asís su fundación. Queda en pie la estilizada portada barroca rematada por una alta espadaña. Sus dos retablos fueron trasladados: el retablo mayor, a la Iglesia de Santa María la Mayor de Ayllón, y el de la capilla sur, en Santa María de Riaza.
Desde aquí vamos a recorrer los 16 kms que nos separan de Maderuelo.



MADERUELO

Coordenadas GPS (41,48685, -3,52176)
La llegada a Maderuelo me trae inmediatamente a la memoria la imagen del pueblo gerundés de Castellfollit de la Roca. Aunque son muchas las diferencias del entorno, es muy similar la disposición de las casas en lo alto y son bellísimas estampas las dos.
La carretera sobre el Puente Nuevo cruza el embalse de Linares antes de iniciar la ascensión por el Paseo de la Solana que nos lleva hasta el Arco de entrada al pueblo. El viejo puente romano quedó sumergido bajo las aguas del embalse que desde 1946 se tragó también el pueblo que le da nombre: Linares del Arroyo. Tampoco se libraron los frescos románicos de la Ermita de la Vera Cruz, que fueron trasladados al Museo del Prado. Estamos teniendo un otoño muy seco y la zona de la Ermita es una verde pradera con mesas y bancos donde algunos visitantes aprovechan el suave sol para tomar un tentempié, pero en las paredes de piedra de la pequeña iglesia quedan las marcas de la humedad que atestiguan que en ocasiones llega a estar parcialmente sumergida.
En el Arco, la Puerta de la Villa, todavía quedan las enormes puertas de madera maciza acorazadas del siglo XV que sin duda habrán librado a sus antiguos habitantes de más de un ataque. Pasado el arco, llegamos a la plaza de San Miguel, donde se encuentra la iglesia del mismo nombre. Siguiendo la calle de San Miguel, llegamos a la Plaza del Baile, lugar acostumbrado para el mercado desde tiempos remotos. La calle se prolonga en la Calle de Arriba. La calle de Arriba y la de Abajo son las dos paralelas que recorren el pueblo en toda su longitud. Recorrerlas es una delicia. Las casas nuevas conservan el estilo arquitectónico de las antiguas, manteniendo la uniformidad del conjunto.
Siguiendo la calle de Arriba llegamos hasta la Plaza Mayor, presidida por la Iglesia de Santa María del Castillo. A la derecha de la iglesia, junto a la muralla y pasando bajo un arco llegamos a la zona conocida como Alcarcel, que hoy en día es un magnífico mirador sobre la vega y el embalse. Ahora que el nivel del agua está muy bajo, desde aquí distinguimos con claridad la parte central del Puente Viejo.
Al final de la Calle de Arriba llegamos a la Plaza del Castillo, tras la que se encontraba la fortaleza hoy prácticamente desaparecida. Únicamente las ruinas del Torreón atestiguan su pasada presencia. En la plaza convergen las calles de Arriba y de Abajo y tomamos esta última para terminar de recorrer el pueblo y regresar hacia el Arco, en cuyas inmediaciones hemos aparcado.



CORRAL DE AYLLÓN - COMIDA EN CASA PABLITO

Son 18 kms por carreteras más que estrechas los que nos separan de Corral de Ayllón (Coordenadas GPS 41,3911, -3,4591) donde hemos reservado dos cuartos de asado (para 4 personas) para comer en Casa Pablito. Con el cordero, la ensalada y un postre nos quedamos más que a gusto. Todo está estupendo y la relación calidad/precio es muy recomendable.



RIAZA

El café y el paseo para bajar la comida los dejamos para Riaza, que nos pilla de paso de vuelta a Segovia. Anochece tan temprano en esta época que llegamos entre dos luces y antes de terminar el paseo ya se ha hecho de noche. Dejamos pendiente una visita más detallada del pueblo para otro ocasión. Además de lo que hemos visitado hoy, hay más lugares interesantes por esta zona y seguro que regresaremos no tardando mucho.



DRAGOR y fin de viaje

Dejamos Copenhague atrás rumbo a Dragor. Queremos ver en la distancia el puente de Oresund, que desde el año 2000 une por carretera sobre el mar Dinamarca y Suecia. Según Google maps desde el punto de coordenadas (55,593013, 12,67797) deberíamos poder verlo. Y así habría sido de no ser por la bruma que lo difumina y casi lo hace invisible. Aunque no llueve, el día está mucho más gris que estos anteriores y, a falta de puente, nos conformamos con una idílica y relajante panorámica de mar y gaviotas.

Embarcadero en Dragor, Dinamarca

Vamos hacia el centro de Dragor, un pequeño pueblo de ambiente marinero con sus barquitos amarrados en el puerto pesquero. Disfrutamos los últimos minutos del viaje tomando un café en una terraza frente al mar y callejeando después entre las casitas bonitas y antiguas. En algunas de ellas volvemos a ver los característicos tejados de paja.

Casas típicas en Dragor, Dinamarca

En Toldergrade 6 (55,594367, 12,674005) pasamos frente a la Aduana Portuaria y en la plaza Badstuevaelen (55,593707, 12,671949) encontramos un conjunto de casas del siglo XVIII. Es la última imagen que nos llevamos antes de ir al aeropuerto. Tenemos que llenar el depósito del coche de gasolina antes de devolverlo y, a continuación, iniciar los trámites de embarque.


Christiania

No podemos dejar Copenhague sin visitar la zona hippy de Christiania. En 6 kms llegamos a la iglesia Vor Frelsers Kirke (55,672705, 12,592387). Esta iglesia tiene una torre negra y dorada muy característica con una escalera exterior con barandilla que la rodea en espiral. Abrirá a las 11:00. Si vamos bien de tiempo, cuando volvamos a recoger el coche, echaremos un vistazo al interior.

Torre en espiral de Vor Frelsers Kirke, Copenhague

Caminando por la calle Prinsessegade entramos a Christiania por una de las entradas secundarias. Enseguida se nota que el ambiente es diferente al resto de la ciudad que hemos visitado hasta ahora. En origen en esta zona había una serie de barracones abandonados del ejército danés que fueron ocupados por ciudadanos en busca de un lugar para vivir.


Entrada a Christiania, Copenhague

De eso hace ya 40 años que justo ahora se están celebrando. Son muchas las manifestaciones artísticas que vamos encontrando a nuestro paso pero también hay zonas donde la suciedad y la basura se amontonan. En Pusher Street damos con la calle principal del conjunto y también con la entrada típica del arco de madera formada por un cartel con el nombre del lugar sostenido por dos tótems. Al cruzar este arco en sentido inverso el mismo cartel dice “You are now entering the EU (Ahora estás entrando en la Unión Europea)”, como si Christiania quedara fuera de ese territorio. Nada más pasar el arco hay varios avisos bien visibles con el mensaje de “No Photo”. En esta zona no está permitido sacar fotos. No entendemos bien por qué hasta que empezamos a cruzar la calle. Son muchos los puestos donde ofrecen drogas blandas de forma bien visible. Sabía que antes estaba permitido pero pensé que había sido prohibido después. El caso es que, permitido o prohibido, al menos en este tramo de la calle, se siguen vendiendo.


Escultura en Christiania, Copenhague

Paseamos entre las casas que vamos encontrando aquí y allá, sin orden aparente. En general las construcciones son bastante coloridas y realizadas con materiales de lo más diverso. Junto a ellas, pilas de leña se amontonan en previsión del invierno, ya cercano. No estoy segura de que haya luz y agua corriente en esta zona.
Tras la música llegamos a una carpa donde hay un concierto. Ignoro si siempre es fiesta aquí o si este acto forma parte de las celebraciones por el 40 aniversario.


Casa en Christiania, Copenhague

Cuando nos cansamos de recorrer la zona volvemos de nuevo a la Unión Europea, al Copenhague “oficial”. Nuestra estancia en la ciudad y en el país está terminando. Antes de mover el coche, sería el momento de entrar en la Vor Frelsers Kirke. Creo que el interior es interesante pero si nos entretenemos aquí, después tendremos que ir directos al aeropuerto.

Restaurante Noma, Copenhague

Decidimos dejarlo para otra ocasión y estirar un poquito más nuestro itinerario hasta Dragor, un pueblecito marinero cercano al aeropuerto pero, antes de ir hacia allá, nos acercamos con el coche hasta la puerta del restaurante Noma (55,67779, 12,59610), en un viejo almacén del siglo XIX junto al puerto, en Strandgade 93. Poco antes de venir miré en su página web por si casualmente hubiera posibilidad de haber venido a cenar pero, como imaginaba, estaba todo completo para estos días. Ahora que El Bulli ha cerrado, el Noma ocupa la primera posición como mejor restaurante del mundo.


Fábrica de cerveza Carlsberg

Se terminó la luna de miel con el parquímetro durante el fin de semana. Ayer domingo aparcamos sin problema enfrente del hotel y tuvimos la precaución de poner algunas coronas para no tener que salir del hotel antes de las 8:00, que es cuando empieza de nuevo el horario de pago.
Después de desayunar, salimos hacia Valby, a unos 3 kms, para visitar el exterior de la fábrica de cerveza Carlsberg (Coordenadas GPS 55.667272, 12.53232). La Nueva Cervecería del hijo Carl ha quedado fusionada con la Vieja Cervecería del padre Jacob formando un conjunto salpicado de varios edificios bonitos e interesantes.

Edificio en fábrica de cerveza Carlsbert (Valby, Copenhague)

El horario de visitas de la fábrica es de martes a domingo de 10:00 a 17:00. No entraba en nuestros planes visitar el interior de la fábrica pero tampoco hubiéramos podido hacerlo aunque quisiéramos ya que hoy lunes está cerrado.
Damos una paseo por el recinto que completamos después en coche, ya que es bastante grande. En un vallado podemos ver unos caballos pastando. Son caballos de Jutlandia, que antiguamente se utilizaban para la distribución en carros de la cerveza. Imprescindible cruzar Puerta de los Elefantes antes de poner rumbo hacia Copenhague.

Puerta de los Elefantes, fábrica de cerveza Carlsberg (Valby, Copenhague)



KOGE y regreso a COPENHAGUE

A 9 kms de Vallo, paramos en Koge. Vamos directos a la plaza del Ayuntamiento, la Torvet (55,45673, 12,18137). Las calles del centro guardan tesoros en forma de casas construidas hace algunos siglos, cuyos robustos y decorativos entramados de madera parece que podrían resistir varios más.

Casas antiguas de entramado de madera en Koge, Dinamarca

En la calle Brogade encontramos edificios interesantes en los números 7, 16, 19 y 23 así como la farmacia desde 1660. El museo de Koge fue construido en 1619, pero no es el edificio más antiguo de la ciudad. Cerca de aquí, en la calle Kirkestraede número 20 se encuentra la casa más antigua, no sólo de Koge, sino también de Dinamarca, de 1527. Es muy pequeña, con un tejado puntiagudo de tejas rojas y desde alguna de sus ventanas bien podría observarnos cualquier personaje de un cuento de Andersen.

La casa más antigua de Dinamarca, en Koge

Los últimos rayos de la tarde nos acarician mientras tomamos un café en una terraza de la Torvet antes de ponernos en marcha de vuelta hacia Copenhague, de la que nos separan 44 kms.
Esta vez vamos a alojarnos en el hotel Norlandia Star, (55,671925, 12,56239) en calle Colbjørnsensgade 13, barrio Vesterbro. Está situado detrás de la Estación Central, a un paso del Tivoli y a dos de la Plaza del Ayuntamiento.
Más tarde, salimos a dar una vuelta por la zona y por la Estación. En la calle Vesterbrogade hay muchos restaurantes y está muy animada. Cenamos regular en un buffet chino justo enfrente del hotel. Mañana es nuestro último medio día, ya que por la tarde regresamos a casa.


STEVNS KLINT y VALLO

Después de comer en Soro, salimos hacia Stevns Klint para ver los acantilados de caliza. Los más impresionantes están en la isla de Mon, al sur, pero quedan lejos de nuestro radio de alcance y de nuestros planes, así que tendremos que conformarnos con los que podamos ver aquí. A 76 kms llegamos a la iglesia de Hojerup (55,27915, 12,44444), situada en el mismo borde del acantilado. Fue construida en 1250 como agradecimiento por un marinero salvado del mar y aunque, según la leyenda, cada Nochebuena se adentra en tierra un saltito, no ha sido suficiente para salvarse de la furia del mar.

Iglesia de Hojerup y acantilados de caliza, Dinamarca

La iglesia que podemos ver hoy está incompleta. En la madrugada del 16 de marzo de 1928 un corrimiento de tierras causado por la erosión marina hizo que el coro se precipitara al mar. Donde se encontraba este coro actualmente hay un balcón con una magnífica vista sobre los acantilados y el mar. A la derecha de la iglesia sale un senderito que, un poco más arriba, nos ofrece una vista de los acantilados todavía más impresionante, si cabe.

Acantilado de caliza junto a la iglesia de Hojerup, Dinamarca

Sean o no ciertas las muchas leyendas sobre este lugar, lo cierto es que hay en él algo mágico. Si ya tiene misterio en un día tan luminoso y claro como éste, no quiero pensar qué será de noche y con tormenta.
Desde lo alto, junto a la iglesia, baja hasta el pie del acantilado una escalera estrecha y empinada. Perdonamos la bajada de vértigo y ponemos rumbo hacia el Castillo de Vallo (55,402274, 12,211108) a 27 km.
Este castillo es aparentemente más pequeño que los otros que hemos visto en nuestro recorrido. El arco de la entrada principal está entre dos torres, una redonda y una cuadrada, y detrás de un puente que tal vez un día fuera levadizo. Traspasamos el arco y llegamos a un patio al que se asoman decenas de ventanas. Junto a una de las puertas en el patio hay lo que parece un portero automático con nombres de algunas de las habitantes del Castillo, destinado a vivienda de mujeres nobles solteras sin recursos.

Castillo de Vallo, Dinamarca

Alrededor del castillo hay un parque de verdes intensos que invita al paseo pero no queremos que se nos haga muy tarde para volver a Copenhague.
A 9 kms paramos en Koge.


BJERNEDE, SORO y FJENNESLEV

Desde el Centro Experimental de Lejre, nos dirigimos a Bjernede (55,462142, 11,62453), a 34 kms, donde se encuentra la única iglesia redonda de Selandia. Este tipo de iglesias-torre se utilizaban como refugio de la población en época de invasiones. La verja de entrada al recinto está abierta y pasamos al jardín-cementerio que rodea a la torre. La puerta de la iglesia no está cerrada. No se ve a nadie, no se oye ningún ruido. Y entramos. El interior es mucho más pequeño que lo que el exterior aparenta, ya que los muros del edificio son muy gruesos. En el centro de la planta circular 4 robustas columnas de piedra sujetan el techo y el piso superior. Bancos y sillas de madera vacíos esperan a los fieles. Un pequeño retablo señala el lugar donde debe de colocarse el Pastor.

Iglesia Redonda de Bjernede, Dinamarca

En el jardín un curioso campanario de madera sujeta las campanas al alcance de la mano. Pequeñas placas de mármol en el suelo repiten apellidos de hombres y mujeres que descansan aquí eternamente: Jensen, Olson, Andersen…
A 8 kms llegamos a Soro (Sorø, en danés). Su Iglesia (55,43027, 11,55691) custodia la tumba del Obispo Absalon. Junto a ella está la Akademi, una antigua institución para educación de los hijos de la nobleza. Frente a la Academia, brilla el agua del lago Sorø bajo un sol de septiembre que es un regalo.
En el centro del pueblo encontramos antiguas casas de entramado de madera bien conservadas a través de los siglos.

Casas antiguas de entramado de madera en Soro, Dinamarca

Si hubiéramos podido hacer las visitas que han resultado fallidas ahora sería hora de comer pero como nos ha sobrado tiempo, aún es pronto. Visitamos dos iglesias curiosas en los alrededores. Una muy blanca con tejado rojo, de la que no puedo recordar el lugar, y otra de piedra y ladrillo con dos torres gemelas en Fjenneslev. Al igual que la iglesia redonda de Bjernede ambas están rodeadas de un pequeño y tranquilo jardín-cementerio y abiertas a quien quiera entrar. Las dos son coquetas, pequeñas y limpísimas.

Iglesia danesa

Regresamos a Soro para comer en el restaurante "Valencia", en la calle Storgade 6 (55,43172, 11,55607). Pensábamos que el tipo de comida nos resultaría familiar pero nos hemos equivocado. Comemos más mal que bien. Nada recomendable.
Después de comer salimos hacia Stevns Klint para ver los acantilados de caliza.


Castillo Ledreborg y Centro Experimental de Lejre

Dejamos atrás Roskilde y su fiordo camino del Castillo Ledreborg (Coordenadas GPS 55,60571, 11,95038) a sólo 13 kms. Es una propiedad particular y, aunque no sé si se puede visitar el interior ni el horario, según mi guía los jardines están abiertos al público todo el año. Quizá hemos llegado demasiado pronto porque encontramos la verja cerrada y como no hay ningún aviso que nos informe de cuándo podríamos entrar, decidimos pasar de largo. Esto de madrugar no siempre tiene ventajas.
La siguiente visita es un interrogante. Estoy casi segura de que va a estar cerrado, pero estamos a sólo 2 kms del Centro Experimental de Lejre (55,615956, 11,94252) y merece la pena acercarnos por si acaso podemos ver algo. Se trata de la recreación al aire libre de un poblado prehistórico donde la gente puede experimentar el estilo de vida de aquella época durante unas semanas en verano.
Llegamos con un mes de retraso, ya que se cerró a finales de agosto. Esperemos que el resto del día se nos dé mejor que hasta ahora.


ROSKILDE de día


Me despierto muy temprano pero ya es de día. El sol ilumina la habitación y también una calle Algade desierta. Es domingo y los comercios están cerrados. El cielo luce espléndido. Ni una nube. Vamos a tener otro día fantástico.
Después de desayunar es un gusto recorrer las calles y plazas vacías. Enseguida vamos a la Staendertorvet camino de la Domkirke. Frente a ella algunas casas con entramado de madera parecen de juguete. Aún veremos muchas muy parecidas a éstas en lo que nos queda de viaje.

Domkirke (Catedral) de Roskilde, Dinamarca

Seguimos por la calle Domkirkestraede y, a continuación, por la Sankt Ols Straede hasta desembocar en los edificios de ladrillo rojo que forman el Kloster (Claustro).
Volvemos al hotel, recogemos nuestro equipaje y vamos en coche al último lugar que vamos a visitar antes de dejar Roskilde: el Museo de los Barcos Vikingos, junto al fiordo (55,65047, 12,0792). Este trayecto puede hacerse caminando sin problemas pero no queremos entretenernos mucho, ya que nuestro plan es continuar viaje y tenemos por delante un plan intenso para hoy. El museo está cerrado todavía pero no nos importa, no tenemos interés en visitarlo. Ya vimos el Vikingskipshuset de Oslo y, por lo que he leido, éste es más de lo mismo.

Museo de los Barcos Vikingos, Roskilde (Dinamarca)

Lo que sí nos interesa es el emplazamiento, maravilloso. Además, fuera del museo podemos ver algunos barcos.
Dejamos atrás Roskilde y su fiordo camino del Castillo Ledreborg.


ROSKILDE de noche


Terminamos la ruta del día en Roskilde, la que fue primera capital de Dinamarca, al final del fiordo del mismo nombre, a 66 kms de Fredensborg.
Nos alojamos en el hotel Prindsen, en la calle Algade 13 (Coordenadas GPS 55,641132, 12,08346), una calle peatonal en el corazón de la ciudad. Como institución, este hotel es el más antiguo de Dinamarca. Este espacio acogió a ilustres personajes. Aún guarda el sabor y la solera de los edificios históricos.
Después de ocupar la habitación y dejar en ella nuestro equipaje, todavía entre dos luces, paseamos el centro antes de cenar.

Monumento de las Vasijas en Hestetorvet, Roskilde (Dinamarca)

Llegamos hasta la plaza Hestetorvet (55,64030, 12,08856), con las 3 enormes vasijas que conmemoran el bimilenario de la ciudad. También en esta plaza está la estación de tren. Junto a ella, otros cientos de bicicletas atestiguan la afición de los daneses por este medio de transporte. Por aquí debería estar el restaurante italiano Vagabondo’s, que viene recomendado en mi guía, pero su lugar lo ocupa ahora un comercio cerrado.

Staendertorvet, Roskilde (Dinamarca)

Regresamos por la calle Algade, casi desierta, dejamos atrás el hotel y llegamos a la plaza Staendertorvet. Llama aquí la atención un sólido edificio de ladrillo que debe de ser el Ayuntamiento pero, más aún que éste, las dos puntiagudas cúpulas de las torres de la Catedral, la Domkirke, que asoman detrás de otros edificios de ladrillo. Mañana nos acercaremos de día para verla por fuera, ya que a primera hora aún estará cerrada. Ahora urge encontrar un lugar para cenar. Preguntamos en un restaurante de la plaza y nos dicen que la cocina ya está cerrada. Probamos en el restaurante del hotel pero, lástima, no tenemos reserva y está lleno. Acabamos de pasar por un "Rib House" que de primeras habíamos descartado y al que ahora vamos decididos, antes de que también lo cierren y nos quedemos sin poder cenar nada.


FREDENSBORG

Seguimos ruta dirigiéndonos hacia el Castillo de Fredensborg (Coordenadas GPS 55,9293, 12,3044) a 12 kms, el tercer y último de los castillos que vamos a visitar hoy. Éste no se parece nada a los anteriores. Su nombre significa literalmente “Castillo de la Paz”. Es residencia de verano de la familia real y los Guardias lo custodian en la puerta.

Castillo de Fredensborg, Dinamarca

A la izquierda del edificio un sendero se interna en los jardines, los más grandes de Dinamarca, junto al lago Esrum. Los jardines están abiertos al público de sol a sol. No muy lejos de la entrada, un indicador nos muestra el camino hacia Nordmandsdalen, el Valle de los Normandos. En un sendero circular se encuentran 70 estatuas a tamaño natural que recrean los diferentes oficios de Daneses, Noruegos y habitantes de las Islas Feroe. Es un lugar lleno de magia donde es fácil imaginar desde alegres escenas en días de sol hasta otras terroríficas en noches de tormenta en que las estatuas cobren vida…

Nordmandsdalen (Valle de los Normandos), Fredensborg (Dinamarca) 

Regresamos al coche, que habíamos aparcado en Slotsgade, el camino que lleva haca el castillo. En esta avenida hay algunos edificios históricos, como el hotel Store Kro, de 1723, hace casi 300 años.
Terminamos la ruta del día en Roskilde, la que fue primera capital de Dinamarca,


HORNBAEK y HILLEROD

Desde Helsingor, vamos hacia Hornbaek (Coordenadas GPS 56,09326, 12,45706), en la costa norte, a 13 kms. Vamos directos al puerto deportivo, donde aparcamos. Los barquitos se mecen suavemente en las aguas tranquilas. A ambos lados del puerto se extienden las mejores playas de Dinamarca, con bandera azul, de arena fina y blanca, limpias e inmensas.

Playa de Hornbaek, Dinamarca

Muy cerca del puerto veo unas casas con tejado de paja. He visto algunas por el camino pero no tan cerca ni con tanto detalle. Me sorprende el grosor de la capa así como la forma en que está recortada cuidadosamente alrededor de las ventanas. Es como de cuento.

Casas típicas danesas con tejado de paja, Hornbaek (Dinamarca)

La siguiente parada es en Hillerod, a 26 kms. Vamos a visitar el interior del Castillo de Frederiksborg (55,93488, 12,3006) pero será después de comer. De los que restaurantes que vienen recomendados en la Guía Azul de Dinamarca elegimos el italiano "La Perla", en Torvet 1 (55,9293, 12,3044), y es un acierto, ya que es el restaurante donde mejor comemos en todo el viaje, con una muy buena relación calidad-precio. El camarero es un malagueño muy agradable afincado en Hillerod desde hace muchos años, que nos atiende estupendamente y con el que intercambiamos opiniones y comentarios sobre el país.
Aunque el castillo está muy cerca, nos acercamos en coche hasta él para, desde allí, emprender después viaje.

Castillo de Frederiksborg, Hillerod (Dinamarca)

El estilo es muy parecido al de Kronborg, de ladrillo rojo y torres verdes, aunque bastante más grande. De hecho es el castillo renacentista más grande del país. Está construido sobre 3 islotes en el centro de un lago y rodeado de jardines muy cuidados. El sol nos acompaña en el recorrido intensificando y haciendo brillar el agua y los colores aunque es una pena que el contraluz no me deje tomar una buena fotografía del monumento.
Después de dar un pequeño paseo por los jardines pasamos al interior. Frente a la entrada principal, encontramos la fuente de Neptuno, que simboliza el poder danés sobre otros países.
Visitamos las estancias rápidamente, sin detenernos en los detalles, aunque sin por ello dejar de admirar la Rosa o sala de los Caballeros con su magnífico techo de estuco, la Iglesia del Castillo (Slotkirke), la Galería de mármol y la impresionante Sala de Audiencias, además de otras muchas estancias.

Sala de Audiencias, Castillo de Frederiksborg en Hillerod, Dinamarca

En las plantas superiores encontramos una extensa colección de retratos, entre los que reconozco el de la actual reina Margarita II y el de su nuera, la australiana y plebeya Mary.
Seguimos ruta dirigiéndonos hacia el Castillo de Fredensborg.


HELSINGOR

En Helsingor, aparcamos cerca de la plaza principal, la Axeltorvet, (Coordenadas GPS 56,03603, 12,61063). Aunque el centro es de pago, este pueblo no es muy grande y unas pocas calles más allá de la plaza, la zona de aparcamiento de pago termina. Esta plaza es el centro de un entramado de calles medievales entre las que destaca la peatonal Stengade con las casitas de colores que la flanquean en algunos tramos. La recorremos hasta el final donde, no muy lejos, nos sorprende la silueta poderosa del Castillo de Kronborg al que iremos enseguida. Regresamos hacia la Plaza Mayor, llena de terrazas bajo los rayos suaves de un sol que a ratos se esconde entre nubes. Hasta ahora estamos teniendo mucha suerte con el tiempo. Ojalá siga así lo que nos queda.

Calle Stengade, Helsingor (Dinamarca)

Después de un café en una de esas terrazas, nos acercamos en coche hasta el castillo (56,03922, 12,61682), en plena costa de Oresund. Este punto estratégico es el más cercano a Suecia y no es casualidad, ya que el edificio fue la sede administrativa para la gestión del cobro del impuesto que se estableció para el paso de los barcos. Desde Helsingor salen continuamente ferries que llegan hasta Helsingborg, en la cercana Suecia. Pero más que por esto, la fama del edificio se debe a que fue nombrado por Shakespeare como Elsinor y elegido como escenario de Hamlet, aunque probablemente el escritor nunca estuvo aquí.

Castillo de Kronborg, Helsingor (Dinamarca)

No vamos a visitar el interior. Como no nos va a dar tiempo a ver todos, puestos a elegir uno, he elegido el de Frederiksborg, en Hillerod, al que iremos después, pero es imperdonable no dar un paseo alrededor del edificio, declarado Patrimonio de la Humanidad. La mañana, cada vez mas soleada, ha quedado maravillosa. Cruzamos el foso y la muralla. Al otro lado del monumento pocos metros de mar nos separan de la costa sueca. Varios barcos los cruzan en las dos direcciones.
Distingo en una de las esquinas de la planta cuadrada del castillo la torre del palomar, donde se criaban las palomas mensajeras.
A continuación salimos hacia Hornbaek, nuestra siguiente etapa en la ruta.


Alrededores de Copenhague: Iglesia Grundtvigs

A las 9:00 tenemos que recoger el coche de alquiler en la oficina de Herz de la calle Ved Vesterport 3 (55,675425, 12,56248). Llegamos puntuales y la oficina ya está abierta. Había reservado el modelo más sencillo, un Ford Fiesta muy básico, sin florituras. Nos han asignado un coche más grande y potente, nuevecito. Encantados.
Salimos en dirección al norte de Selandia. Estamos en la isla más grande de las más de 400 que componen Dinamarca. Hay más cosas que ver en el país fuera de esta isla pero en los dos días que tenemos para el recorrido sin ir a matacaballo, no da tiempo a más.

Iglesia Grundtvigs, Dinamarca

La primera parada la hacemos tan sólo a 12 kms de Copenhague, en la Grundtvigs kirke (Coordenadas GPS 55,71675, 12,53356), una modernísima e inusual iglesia de ladrillo amarillo que se alza espectacular hacia el cielo como lo harían las notas de la música del órgano al que se asemeja.
Seguidamente, emprendemos ruta hacia el Castillo de Kronborg, en Helsingor, a unos 45 kms.


Parque Tivoli

Un par de horas después caminamos en dirección a la parada del autobús 1A, que nos dejará cerca del Tivoli. Ên la misma calle del hotel, la Dronningens Tvaergade, pasamos frente a un restaurante de cocina española que llama nuestra atención, el “Tapas Baren” (Bar de tapas). Aunque tenemos intención de cenar dentro del parque Tivoli, éste también nos apetece. Ya veremos.

Montaña rusa en Parque Tivoli, Copenhague

El autobús nos deja junto al parque. Como vimos esta mañana que la entrada principal frente a la plaza del Ayuntamiento está cerrada por obras, lo rodeamos buscando la otra entrada. Pasamos frente a la Estación Central hasta llegar a la taquilla. Sacamos la entrada que da también derecho a escuchar el concierto que hay más tarde y empezamos el recorrido. El lugar tiene mucho encanto. Las atracciones quedan salpicadas entre fuentes, árboles y parterres floridos.

La Pagoda, en Parque Tivoli, Copenhague

Este parque se inauguró en 1843 con sólo 2 atracciones: un tiovivo y una montaña rusa. Desde entonces, se ha ido ampliando hasta convertirse en lo que es ahora: una de las atracciones más importantes del país y muy querida por los daneses, que lo consideran un tesoro nacional.
A medida que el cielo oscurece las luces de colores brillan más intensas dibujando las formas de La Pagoda, del Restaurante Nimb, de las atracciones y de otros muchos puntos interesantes.

Restaurante Nimb en el Parque Tivoli, Copenhague

En un pequeño kiosko unos músicos enlazan melodías que los espectadores corean y aplauden. Enfrente, el teatro de pantomima, vacío, espera un público y un espectáculo que aún no llega. Farolillos de luces y colores enmarcan el paseo que nos devuelve a la salida cuando decidimos marcharnos antes de cenar. Hay mucha gente en el parque y los restaurantes están llenos. Preferimos la tranquilidad del bar de tapas cercano al hotel.

Músicos en el Parque Tivoli, Copenhague

Volvemos caminando por Stroget hasta Kongens Nytorv. El paseo nocturno es muy agradble. La noche es fresca pero no fría. Una delicia. En la plaza reparamos ahora en una exposición fotográfica que no habíamos visto antes, Maravillas Salvajes de Europa (Wild Wonders of Europe), y nos entretenemos un buen rato observando las instantáneas, de lo más interesante.
Cenamos en el restaurante de cocina española. Sin ser una maravilla, no está mal tampoco. Mañana dejaremos la ciudad para iniciar nuestro recorrido por la isla.


Radhuspladsen - La Plaza del Ayuntamiento

Estamos en la Plaza principal de la ciudad. Desde lejos hemos visto el robusto edificio de ladrillo rojo con su alta torre del reloj, que ya localizamos desde el mirador de la Torre Redonda.
En la confluencia del Bulevar con Vesterbrogade vemos el curioso barómetro del edificio de la esquina. En lo alto, las figuras doradas de una señorita a tamaño natural en bicicleta y otra con un paraguas deberían alternarse en días de sol y lluvia, pero ahora las dos están asomadas y no sé si es porque el barómetro no funciona y se ha quedado casualmente en esa posición o si se debe a que en el cielo tenemos sol y nubes.

Ayuntamiento de Copenhague

En la Plaza, frente al Ayuntamiento, vemos la fuente del Salto del Dragón de 1923 y en el extremo cercano a la torre, una alta columna con las figuras de 2 vikingos tocando las trompas de bronce. A la derecha del edificio, un Hans Christian Andersen sentado y mirando atentamente hacia el Tivoli, ignora a los turistas que le fotografiamos.

Estatua de Andersen en la Plaza del Ayuntamiento, Copenhague

Entramos en el Ayuntamiento. Muy cerca de la entrada, a la derecha, está el reloj astronómico que veremos después. Pasamos directos al enorme salón principal, rodeado arriba por un claustro y con el techo de cristal. Me recuerda mucho al de Estocolmo, aunque creo que aquel es más imponente todavía. Se puede subir a los pisos superiores y también a lo alto de la torre, pero perdonamos los casi 300 escalones que nos elevarían 105 metros sobre la ciudad. Un balcón privilegiado, sin duda.

Interior del Ayuntamiento, Copenhague

Frente a la salita del reloj astronómico de Jens Olsen compramos el ticket para visitarlo. Son 10 DKK por adulto y el horario de visita es lunes a viernes de 8:30 a 16:30 y los sábados de 9:30 a 13:00. Impresiona saber que, dada su complejidad, tardó 27 años en ser construido y que proporciona calendario y mediciones para 570.000 años pero esperaba otra cosa, no sé, algo más esotérico, con otro encanto.

Esculturas en la Plaza del Ayuntamiento, Copenhague

Ya en la calle nos fijamos más en la fachada. Sobre la entrada principal brilla dorada la estatua del obispo Absalón, fundador de Copenhague en el siglo XII y, por encima de ésta, tenemos el emblema de la ciudad, con 3 torres, las olas del estrecho de Oresund, que separa Selandia de Suecia, y el sol y la luna. Encima del emblema, la bandera nacional.
Se ha hecho hora de comer. Volvemos a la calle Krystalgade, al buffet turco. No es que sea una maravilla pero es barato y práctico.
Hemos aprovechado bien el día hasta ahora y como queremos pasar la tarde-noche en el Tivoli, decidimos volver un rato al hotel a descansar.


Desde Slotsholmen hasta la Plaza del Ayuntamiento (Radhuspladsen)

Junto al agua, aparece inconfundible el innovador edificio de la ampliación de la Biblioteca Real, el también conocido como Diamante Negro, por su forma y por estar realizado con cristal y granito negro de Zimbabue. Una vez lo hemos pasado doy un repaso a la guía y me recuerda que deberíamos haber entrado para ver el magnífico mural pintado en el techo, pero ya no regresamos. Otra vez será.

Biblioteca Real (Diamante Negro), Copenhague

Continuamos el paseo junto a Frederiksholms Kanal. Por esta zona algunos edificios antiguos dan fe de su pasado portuario. Lo cruzamos por el primer puentecito que encontramos y seguimos por Ny Kongensgade, donde vemos algunos edificios de entramado de madera. Me gustan mucho más este tipo de edificio con las vigas pintadas en marrón, destacando sobre el color base de la fachada. Vemos uno con aspecto de muy antiguo pintado todo él en color mostaza. En algunas zonas parece como hundido, como si a lo largo de los años el terreno hubiera cedido y el edificio se hubiera adaptado a su nueva base.

Casas antiguas de entramado de madera, Copenhague

En línea recta llegamos al museo Ny Calsberg Glypotek, una de las mejores colecciones del mundo de pintura y escultura en un edificio excepcional junto al parque Tivoli. Por encima de los árboles del parque podemos ver las partes altas de algunas atracciones. A la derecha, entre calles, hemos dejado atrás el Museo Nacional (Nationalmuseet), que no vamos a visitar. Pasaremos también frente al Dansk Design Center, un poco más adelante a la derecha, en el que tampoco nos detenemos.

Museo Ny Calsberg Glypotek, Copenhague

En la esquina de la calle Tielgensgade con el Boulevard H.C. Andersen se escuchan con fuerza los gritos entre divertidos y asustados de los viajeros de la montaña rusa.
Caminamos por el Bulevar hasta el final del parque, que queda enfrente de la Plaza del Ayuntamiento (Radhuspladsen), la plaza principal de la ciudad aunque no la más grande, teniendo este honor la ya visitada Kongens Nytorv.


Islote Slotsholmen: Christiansborg, Iglesia Holmens, la Bolsa

Después de recorrer la plaza Kongens Nytorv, regresamos a la plaza Hojbro Plads por la calle Lille Kongensgade, paralela a Strogret, pasando por delante de la Iglesia de San Nicolás.
Caminamos ahora hacia el islote Slotsholmen. Dejamos atrás la estatua del Obispo Absalón, fundador de Copenhague y, antes de cruzar el puente, a mano derecha llegamos hasta la estatua de una mujer con un pescado en la mano. Es el Monumento a las antiguas pescaderas. Muy cerca de allí, vemos los puestos de un rastrillo.

Estatua del Obispo Absalon junto a Slotsholmen, Copenhague

Sin cruzar el puente todavía, recorremos la orilla junto al agua. Estamos frente a Christiansborg, en el islote. La familia real no reside en este palacio. Es la sede del Parlamento (Folketing) y, además, se utiliza en ocasiones especiales. Llegamos a la Iglesia Holmens (Holmens Kirke). Frente a ella, cruzando el puente, la antigua Bolsa, espectacular. Me gusta mucho este edificio, con las colas enlazadas de cuatro dragones sobre el tejadillo de la torre, alzándose estilizadas para terminar en una fina aguja rematada por 3 coronas que representan a Dinamarca, Noruega y Suecia.

Edificio de La Bolsa, Copenhague

Bordeamos el edificio de la Bolsa por la calle Slotsholmsgade hasta llegar al agua de nuevo.